domingo, 1 de diciembre de 2013

El día de las elecciones es sólo un día más.

Siempre que se acercan las elecciones , es tiempo de preguntarse: ¿En qué situación está el país?  ¿Qué necesita realmente? ¿Hay algún programa que  considere  estas necesidades en forma global y sin estar influenciado por querer mantenerse en el  poder?

El día de las elecciones es un día más en el proceso de construir un país. Es el día en el que elegimos a las personas que nos van a  representar en el poder ejecutivo y en el poder legislativo. Esas personas, por otro lado, no nacen ese día por generación espontánea. Llegaron allí después de un proceso.

Muchas veces percibimos que  la mayoría de esas personas muestran un accionar corrupto, poco demócrata, ansias de poder y poco o nada de deseo de que el país nuestro se desarrolle y evolucione. Pero esas personas nos representan:  son las que ganan las elecciones. Representan lo peor de nosotros, si se quiere, pero nos representan. Podemos decir , desde lo individual “Yo no los voté” . “ No hay a quién votar” , “No se puede acceder a la política sin ser corruptos” , pero aunque no dudo de la verdad de esas afirmaciones, son también excusas.


Propongo que cambiemos el foco del cambio.

El foco verdadero y posibilitador no está solamente en las elecciones. Las decisiones que se toman desde los lugares de poder y que nos afectan no son tomadas siempre  en forma libre y espontánea  por nuestros gobernantes . Tienen toda una historia y un proceso por detrás.
El poder verdadero lo tenemos nosotros, todos. Muchos nos hemos olvidado de ejercerlo.


Propongo entonces empezar el cambio asumiendo cada uno su propio poder.

-Poder para cambiar uno mismo y alinearse con los ideales que quiero para la comunidad.


¿Cuán ético y coherente soy yo en la circunstancia  que me toca vivir a mí?
¿Cómo me desenvolvería si estuviera en un lugar de poder?
¿Qué propuesta tengo yo frente a lo que sucede?
¿Qué puedo hacer yo concretamente?


-Poder para ejercer responsabilidad, solidaridad, justicia y veracidad en mi familia, en mi lugar de trabajo, en cada momento que pueda.

-Poder para formar redes de encuentro, de intercambio, de trabajo, verdaderos y duraderos agentes de cambio

El día de las elecciones es un día más en el que construimos  la democracia.  
Ese día iremos a votar con conciencia, responsabilidad y discernimiento.
¿Y el resto de los días qué haremos?

¿Y si cambiáramos el enfoque? ¿Y si dejamos de sentirnos víctimas, del gobierno de turno, del proceso político y recuperamos  el sentido verdadero de la construcción de una comunidad libre? 
Si este país sigue en pie después de las muchas crisis atravesadas , sin duda se debe a  toda la gente que todos los días se levanta y trabaja,  cultiva, construye, limpia , fabrica,  enseña, cura, levanta paredes, hace caminos, canta, pinta , cocina, cría niños, atiende animales, recoge basura, maneja trenes y ómnibus, compra y vende, y sobre todo, por aquella que lo hace lo mejor posible.

Recordemos siempre que la riqueza es nuestra, está en nosotros mismos, en nuestro trabajo.

No entreguemos el poder y la riqueza. Concentremos nuestra atención en lo valioso, y no le demos atención a aquello que no lo vale.
No usemos nuestra energía para criticar a los políticos . Usemos esa energía que es mucha, para , en cada instante, recrear el país que queremos.

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Ese día, los políticos de turno, sean quienes sean, tomarán las mejores decisiones.
Ese día , los políticos de turno sacarán lo mejor de ellos mismos. ...
Y nosotros habremos dejado de proyectarles nuestras miserias y habremos asumido nuestra tarea. En el lugar y la forma como la vida nos la pide...


Cuando te levantes, cada mañana, y te dispongas a tu trabajo, a tu quehacer, a tu actividad de cada día, que sea con la mejor energía, creatividad y empuje. Y desde allí, conectate con cada persona en el país haciendo lo que sabe, lo que quiere, lo que asume con creatividad y coraje. Sin darnos cuenta tenderemos una red de energía imparable desde Jujuy hasta Tierra del fuego.



































miércoles, 27 de noviembre de 2013

Las señales del sufrimiento 


            El sufrimiento se nos presenta y nos despierta; nos pone frente a la carencia. Se sufre porque algo que queremos no está, por un deseo no satisfecho; hay una polaridad entre lo que percibimos en nuestra realidad y lo que deseamos.
            El sufrimiento nos presenta un desafío: podemos estancarnos en él o podemos animarnos a recorrer el camino para trascender la polaridad de ese deseo, de la ausencia, de la pérdida.
            El primer paso es aceptar, abrazar ese sufrimiento. Abrirse a la realidad, conectarse con ella tal cual es, aceptarla sin evadirla.
            Una gran parte del sufrimiento proviene de esta resistencia a lo que es. La realidad no es buena o mala es sí misma. La realidad es. La cualidad de buena o malo la ponemos nosotros, la calificamos de acuerdo a nuestros deseos, expectativas y programaciones, a los juicios, creencias,  estructuras de pensamientos que hemos heredado, construido.
            La realidad es. La realidad que percibimos tiene un sentido. Un sentido que puedo no saber hoy, que puedo no conocer, no descubrir y ni siquiera imaginar pero que es subyacente a esa realidad.
            Todo forma parte de un plan que se gestó en un plano espiritual.
            El segundo paso, después de poder aceptar sin juzgar, buscando comprender, es asumir que esa realidad que percibimos y en la cual encontramos aspectos que nos causan displacer, la estamos creando nosotros energéticamente minuto a minuto.  Hay una energía que emanamos  que atrae lo que nos  sucede desde una frecuencia vibratoria correspondiente. Si esa energía procede de nuestra  esencia divina, atraerá amor, abundancia y nos  sentiremos  plenos, vitales. Si no lo sentimos  así, lo que atraeremos  es una señal de que estamos  desconectados de lo verdadero en nosotros . Entonces debe haber algún bloqueo, alguna resistencia, algún miedo o culpa.
            Es importante recordar a esta altura lo que mencionábamos al comienzo: la realidad no es buena ni mala, sólo la calificamos  así. De modo que a veces atraemos  situaciones que vivimos  como malas , pero que pueden ser posibilitadoras de cambios, trasformaciones, aprendizajes que no se darían de otra manera. Solamente cuando aprendamos  a estar despiertos desde el bienestar total dejaremos  de necesitar sufrir para aprender. Hay una instancia en nuestro interior que conoce nuestra misión , lo que vinimos a hacer aquí en la tierra, y si nos apartamos de esa misión, puede mandar frecuencias de cambio a nuestra realidad y empezaremos a crear situaciones para despertar. En ocasiones la realidad me muestra una sombra en mi interior que no estamos  asumiendo, algo de lo que no  me estoy haciendo cargo, que me niego a ver como propio. Al proyectarlo en el mundo circundante vuelve a nuestra  percepción como una amenaza, un ataque, algo que  produce sufrimiento y que parece ajeno y externo. Son mis partes oscuras no asumidas, no reconocidas.
            Cuando asumimos toda la responsabilidad por todo lo que no ocurre, desde allí podemos conectarnos con la Divinidad para descifrar el mensaje, y hacer la transformación. Es importante entregarse y escuchar, escuchar el mensaje que subyace a todo lo que está ocurriendo y que aún no comprendemos.
            
           

            

lunes, 25 de noviembre de 2013

Frente a todo lo que sucede, que percibimos como bueno o como malo, no podemos permanecer indiferentes. Hay un mensaje para cada uno de nosotros que debemos descifrar.
            Este es un momento de oportunidad en el mundo y en nuestra tierra.
            Hay una energía con la que podemos conectarnos que será traformadora.
            Todo lo que ocurre tiene que ver con nosotros. No somos espectadores.



            Te propongo un espacio en el cual podamos contruir y pensar juntos y de esa manera ser posibilitadores de cambios. Un espacio en el cual podamos analizar todo lo que percibimos que ocurre desde otro punto de vista, en el cual podamos vernos como protagonistas y creadores .

jueves, 21 de noviembre de 2013

Célula de conciencia...

Movimiento creado para promover un cambio en la situación política y social de la comunidad en que vivimos desde una mayor sabiduría.

Buscando crear una sociedad más evolucionada que integre la diversidad , en la cual podamos desarrollarnos y progresar.

Teniendo en cuenta que estos cambios  son procesos que tienen un ritmo. 



El cambio empieza cuando dejamos de culpar a los demás y decidimos sanar y trascender y construir. Cuando nos damos cuenta de que lo que vemos  en la calle y lo que leemos en el diario lo estamos co-creando. 

La violencia, la polarización, la pobreza, el desencuentro. 

Nosotros estamos promoviendo a los líderes que toman las decisiones concretas que van armando las redes del actuar económico, social, cultural. Son aquellos que inconsciente y telepáticamente necesitamos en este momento.

Nosotros tenemos el poder .

Por eso célula de conciencia propone un trabajo primeramente individual y desde la persona hacia el pequeño grupo y la comunidad , un trabajo de toma de conciencia del poder personal en alineación con los valores y la sabiduría que nos lleva a evolucionar. Una construcción desde lo más verdadero de cada ser en encuentro con el otro.