El día de las elecciones es sólo un día más.
Siempre que se acercan las elecciones , es tiempo de preguntarse: ¿En qué situación está el país? ¿Qué
necesita realmente? ¿Hay algún programa que considere estas
necesidades en forma global y sin estar influenciado por querer mantenerse en el poder?
El día de las elecciones es un día más en el proceso de construir un
país. Es el día en el que elegimos a las personas que nos van a representar en el poder ejecutivo y en el
poder legislativo. Esas personas, por otro lado, no nacen ese día por
generación espontánea. Llegaron allí después de un proceso.
Muchas veces percibimos que la mayoría de esas personas muestran un accionar corrupto, poco demócrata, ansias de poder y poco o nada de deseo de que el país nuestro se desarrolle y evolucione. Pero esas personas nos representan: son las que ganan las elecciones. Representan lo peor de nosotros, si se quiere, pero nos representan. Podemos decir , desde lo individual “Yo no los voté” . “ No hay a quién votar” , “No se puede acceder a la política sin ser corruptos” , pero aunque no dudo de la verdad de esas afirmaciones, son también excusas.
Propongo que cambiemos el foco del cambio.
El foco verdadero y posibilitador no está solamente en las elecciones.
Las decisiones que se toman desde los lugares de poder y que nos afectan no son
tomadas siempre en forma libre y
espontánea por nuestros gobernantes . Tienen toda una historia y un
proceso por detrás.
El poder verdadero lo tenemos nosotros, todos. Muchos nos hemos
olvidado de ejercerlo.
Propongo entonces empezar el cambio asumiendo cada uno su propio poder.
-Poder para cambiar uno mismo y alinearse con los ideales que quiero
para la comunidad.
¿Cuán ético y coherente soy yo en la circunstancia que me toca vivir a mí?
¿Cómo me desenvolvería si estuviera en un lugar de poder?
¿Qué propuesta tengo yo frente a lo que sucede?
¿Qué puedo hacer yo concretamente?
-Poder para ejercer responsabilidad, solidaridad, justicia y veracidad
en mi familia, en mi lugar de trabajo, en cada momento que pueda.
-Poder para formar redes de encuentro, de intercambio, de trabajo,
verdaderos y duraderos agentes de cambio
El día de las elecciones es un día más en el que construimos
la democracia.
Ese día iremos a votar con conciencia, responsabilidad y
discernimiento.
¿Y el resto de los días qué haremos?
¿Y si cambiáramos el enfoque? ¿Y si dejamos de sentirnos víctimas, del
gobierno de turno, del proceso político y recuperamos el sentido verdadero de la construcción de una comunidad
libre?
Si este país sigue en pie después de las muchas crisis atravesadas ,
sin duda se debe a toda la gente que todos los días se levanta y
trabaja, cultiva, construye, limpia ,
fabrica, enseña, cura, levanta paredes,
hace caminos, canta, pinta , cocina, cría niños, atiende animales, recoge
basura, maneja trenes y ómnibus, compra y vende, y sobre todo, por aquella que
lo hace lo mejor posible.
Recordemos siempre que la riqueza es nuestra, está en nosotros mismos,
en nuestro trabajo.
No entreguemos el poder y la riqueza. Concentremos nuestra atención en
lo valioso, y no le demos atención a aquello que no lo vale.
No usemos nuestra energía para criticar a los políticos . Usemos esa
energía que es mucha, para , en cada instante, recrear el país que queremos.
.
Ese día, los políticos de turno, sean quienes sean, tomarán las mejores
decisiones.
Ese día , los políticos de turno sacarán lo mejor de ellos mismos. ...
Y nosotros habremos dejado de proyectarles nuestras miserias y habremos
asumido nuestra tarea. En el lugar y la forma como la vida nos la pide...
Cuando te levantes, cada mañana, y te dispongas a tu
trabajo, a tu quehacer, a tu actividad de cada día, que sea con la mejor
energía, creatividad y empuje. Y desde allí, conectate con cada persona en el
país haciendo lo que sabe, lo que quiere, lo que asume con creatividad y
coraje. Sin darnos cuenta tenderemos una red de energía imparable
desde Jujuy hasta Tierra del fuego.

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